La ciencia de la vida
domingo, 30 de agosto de 2015
Teorías del origen de la vida
TEORÍAS DEL ORIGEN DE LA VIDA
CREACIONISMO:
La existencia de la vida se
atribuye a una “fuerza creadora” desconocida, considera que la vida, al igual
que todo el Cosmos, se originó por la voluntad de un “ser divino”.
Ø
TEORIA DE LA PANSPERMIA:
A principios del siglo
XX, un científico Svante Arrhenius propuso que la vida había llegado a la
Tierra en forma de bacterias, procedentes del espacio exterior, de otro planeta
en el que ya existían.
Presenta dos objeciones:
1-
No explica cómo se originó la vida en el
planeta, ni de donde provenían las bacterias.
2-
Sería imposible que cualquier forma de vida
pueda atravesar la atmosfera de la Tierra y sobrevivir por las temperaturas
elevadas que se alcanzan.
Ø
TEORIA DE LA GENERACIÓN ESPONTÁNEA:
Su hipótesis
es que la materia inerte puede originar vida por sí misma. Aristóteles pensaba que algunas porciones de
materia contienen un "principio activo" y que gracias a él y a
ciertas condiciones adecuadas podían producir un ser vivo. También se creyó que
la basura o elementos en descomposición podían producir organismos vivos.
Esta hipótesis fue aceptada durante muchos
años y se hicieron investigaciones alrededor de esta teoría con el fin de
comprobarla.
·
Platón y Aristóteles: creyeron en la generación
espontánea, y aceptaron la aparición de formas inferiores de vida a partir
de materia inerte. Se basaban
en la observación natural de la carne en descomposición, de la que al cabo de
unos días, surgían gusanos e insectos.
·
Jean Baptiste Van Helmont: en el siglo XVII
realizó un experimento con el cual se podían, supuestamente, obtener ratones y
consistía en colocar una camisa sucia y granos de trigo por veintiún días, lo
que daba como resultados algunos roedores.
El error de este experimento fue que Van Helmont sólo consideró su
resultado y no tomo en cuenta los agentes externos que pudieron afectar el
procedimiento de dicha investigación. Si este científico hubiese realizado un
experimento controlado en donde hubiese colocado la camisa y el trigo en una
caja completamente sellada, el resultado podría haber sido diferente y se hubiese
comprobado que lo ratones no se originaron espontáneamente sino que provenían
del exterior.
·
Francesco Redí (1626-1698) médico italiano que se opuso a la teoría de la generación
espontánea y demostró que en realidad esos gusanos que aparecían, en los
experimentos de Platon y Aristóteles, eran las larvas de moscas que habían
depositado sus huevos previamente. Para demostrar su teoría, en 1668 diseñó unos
sencillos experimentos, que consistieron en colocar pequeños trozos de carne
dentro de recipientes cubiertos con gasa y otros trozos en recipientes
descubiertos, para que sirvieran como “testigo”. Unos días después, la carne
que quedó al descubierto tenía gusanos, mientras que la carne protegida no los
tenía. Además, sobre la gasa que cubría los frascos se encontraron los
huevecillos de las moscas, que no pudieron atravesarla.
·
Anton Van Leeuwenhoek (1632-1723) comerciante
holandés con una gran afición por pulir lentes, estaba construyendo los mejores
microscopios de su época, y realizó las primeras observaciones reconocidas de
microorganismos, a los que él denominaba “animáculos”.
·
John T. Needham (1713-1781) investigador
vitalista intentó, a pesar de los resultados obtenidos por Redi, demostrar la
veracidad de la generación espontánea. Para ello realizó unos experimentos que
consistieron en hervir caldos nutritivos durante dos minutos, para destruir los
microorganismos que en ellos hubiera (ese tiempo de ebullición no es suficiente
para matar a todos los microorganismos). A los pocos días volvían a aparecer
pequeños microorganismos que, por tanto, debían haberse creado “espontáneamente”.
·
Lázaro Spallanzani (1726-1799) naturalista
italiano, no aceptó las conclusiones de Needham.
En 1765 preparó ”caldos” en distintas vasijas de cristal, similares
a un matraz aforado y los sometió a ebullición prolongada. Unas vasijas las
dejó abiertas, mientras que otras las tapó herméticamente. Cuando calentaba el
caldo en un frasco abierto, se observaba que al cabo de un tiempo aparecían
microorganismos, mientras que cuando lo hacía en frascos cerrados, éstos no
aparecían.
Needham y sus partidarios, quienes alegaron que el
calor excesivo destruía la vida y que los resultados de Spallanzani, únicamente
demostraban que la vida se encontraba en el aire y que sin él no podía surgir.
Spallanzani repitió el experimento, hirviendo durante
dos horas sus caldos, pero cometió el error de dejarlos semi-tapados como
Needham acostumbraba a hacer, por lo que al observarlos después de unos días
encontró que todos los caldos se habían contaminado con microorganismos que
procedían del aire. La controversia continúo otros 100 años.
·
Louis Pasteur (1822-1895) mediante una serie de sencillos pero ingeniosos experimentos,
obtuvo unos resultados irrefutables, que derrumbaron la idea de la “generación
espontánea" que había durado casi 2.500 años. A partir de entonces se
considera indiscutible que todo ser vivo procede de otro.
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